Esta aventura empezó un buen día que cayó en mis manos un librito de bolsillo titulado "Tus manos pueden sanar". En él se describía como reequilibrar la energía de una persona mediante la imposición de manos. Pero no se daba ningún detalle de dónde ubicarlas. Simplemente se trataba de dejarse llevar, y estar de forma mentalmente neutra. Sin influir en el proceso.

Esto viene a ser lo que en Japón se conoce como Yuki. Es algo que todos hacemos de forma espontánea cuando nos duele alguna parte del cuerpo: llevamos nuestras manos instintivamente a ese lugar. Pero ¿cómo lo haces si tienes un malestar general sin que te duela nada en concreto? ¿O si padeces alguna enfermedad? ¿Te puedes ayudar de tus manos en esos casos? Evidentemente puedes, y hay personas que de forma intuitiva sanan con sus propias manos como es el caso de Antoni Calveras Lupion. Pero si no tienes desarrollada esa intuición natural ¿puedes colocar tus manos en algunos puntos concretos para autoaliviarte? La respuesta es afirmativa, y el Jin Shin Jyutsu nos ofrece una forma de hacerlo.