Sujetándonos los dedos podemos equilibrar todas las funciones corporales y armonizar los estados emocionales asociados, devolviendo el equilibrio a nuestro ser.

Para sujetarnos los dedos, tan sólo hay que rodear el dedo correspondiente con todos los dedos de la mano contraria.

Pueden sujetarse los dedos de una mano, de la otra, o de ambas, según se perciba necesario.

Si se nota incomodidad al sujetar algún dedo en concreto, ello puede indicar que este dedo, junto con la zona del cuerpo y las emociones correspondientes, requieren especial atención.

Esta práctica se presta a realizarla a diario en qualquier situación en donde se tengan las manos libres, ya sea estando sentados, de pié o acostados: miestras leemos, vamos en transporte, vemos la televisión, antes de levantarnos o acostarnos, o incluso cuando estamos en una reunión...

No existe límite de tiempo: podemos sujetar un dedo entre dos y veinte minutos, según a cada uno lo que nos siente mejor.

¡Lo importante es convertir el sujetarse los dedos en un hábito más!

JSJ la magia de los dedos

Pulgar
Al sujetarnos el pulgar, reforzamos la conciencia de nosotros mismos y armonizamos las preocupaciones innecesarias que nos apartan del momento presente. Sujetar el pulgar ayuda en la digestión tanto de alimentos como de situaciones, ya que equilibra los flujos del estómago y del bazo-páncreas.

Índice
Sujetar el dedo índice nos permite armonizar los flujos de energía de la vejiga urinaria y del riñón. Ello nos ayuda a afrontar las inseguridades que nos impiden avanzar en la vida, aportándonos el coraje para distinguir lo que es importante en nuestro camino y afrontarlo sin miedo.

Medio
Sujetar el dedo medio armoniza la energía de los flujos del hígado y de la vesícula biliar. Esta posición de dedos permite serenar los excesos de ira, ayudando a transformarla en acción creativa.

Anular
Sujetarse el anular permite equilibrar la energía de los flujos del pulmón y del intestino grueso, y ayuda a transitar los estados de tristeza o decepción, transformándolos en esperanza.

Meñique
Sujetar el dedo meñique se armoniza la energía de los flujos del corazón y del intestino delgado. Nos permite contrarestar la tensión y la ansiedad por hacer las cosas bien, recuperando la alegría y el sosiego para actuar con espontaneidad de acuerdo con nuestro sentir interior.

Palma
Poner en contacto ambas manos, las polaridades opuestas de todos los dedos y de la palma ponen en movimiento la energía más sutil del cuerpo, y ello permite armonizar todo nuestro ser.

 

Referencias

[1] Waltraud Riegger-Krause, "Jin Shin Jyutsu: El arte de la autosanación por la imposición de manos", Ed. El Serbal, 2a Ed., 2016.

[2] Alice Burmeister, Tom Monte,"El toque sanador. Cómo energizar cuerpo, mente y espíritu", Ed. Edaf,  2011.