Según Andrew Huberman, profesor de neurobiología en Standford, una de las cosas más importantes acerca de respirar es que la respiración es única entre las funciones cerebrales y corporales porque, a pesar de que continúa en segundo plano sin que le prestemos atención, en cualquier momento podemos tomar conscientemente el control de cómo respiramos. Esta es una característica muy inusual en una función cerebral [1].
Aquello más importante sobre la respiración es saber como no hay que respirar. Se sabe que la nariz ofrece más resistencia al paso del aire que la boca, y ese aumento hace que la nariz nos permita introducir más aire en los pulmones. En otras palabras, si tienes dificultades para respirar por la nariz, sin que ésta esté completamente obstruida, se debe a esa mayor resistencia, por eso no conviene que evites respirar por la nariz, sino todo lo contrario: excepto en situaciones muy puntuales, es mucho más saludable respirar por la nariz. Además se sabe que el hábito de respirar por la nariz por el día también se transfiere a los patrones de respiración nocturna. Ello permite que las personas se conviertan en respiradores nasales durante el sueño, con lo cual roncarán menos y tendrán menos apnea del sueño. Respirar por la nariz también calienta y humedece el aire que entra a los pulmones, lo cual es más beneficioso para la salud pulmonar que respirar por la boca. Otro aspecto beneficioso de la respiración nasal es el óxido nítrico que se crea en las fosas nasales, un gas muy beneficioso para todos los tejidos del cuerpo ya que permite un mayor flujo sanguíneo y una mayor dilatación de la vasculatura [1].
El problema principal que tenemos muchas personas es que nuestra respiración es demasiado superficial, sólo llenamos la parte alta de los pulmones. La razón principal para ello es la tensión física, a menudo causada por el estrés. Lamentablemente, esta respiración superficial tiende a acentuar todavía más la tensión y el estrés, creando un círculo vicioso [2]. Una respiración superficial que llena sólo la parte alta de los pulmones puede hacer que el pecho se expanda, pero eso no es suficiente: también se debería expandir el abdomen. La segunda mayor razón de tener una respiración superficial es la mala postura. Muchas personas se desploman de una forma que les restringe la respiración. Otras razones habituales son el llevar la ropa apretada, el tener sobrepeso, o el fumar.
La principal técnica para contratrestar este tipo de respiración por la parte alta de los pulmones es la que el Dr. Dharma Singh Khalsa llama respiración completa, y que también se la conoce como la respiración yogui. Según él, deberíamos hacer una serie de respiraciones completas varias veces al día, de hecho tan a menudo como nos sea posible. Al principio puede resultar difícil acordarse de hacerlo, porque estamos acostumbrados a respirar inconscientemente. Pero este puede ser el momento adecuado para cambiar nuestra consciencia y dejar de ir sonámbulos por la vida. Todo empieza con la respiración [2].
Por otro lado, si te fijas observarás que la mayoría de la gente suele respirar en exceso, es decir, respiran con demasiada frecuencia. Incluso si respiran de manera superficial, están respirando con demasiada frecuencia, con lo cual están eliminando demasiado dióxido de carbono. Y el dióxido de carbono es crítico por la forma en que se entrega el oxígeno desde el torrente sanguíneo a los tejidos del cuerpo, incluyendo el cerebro. Entonces las personas que respiran demasiado en realidad no experimentan todos los efectos de un oxígeno elevado, sino que están poniendo su cuerpo en lo que se llama un estado hipóxico. Para acostumbrar al cuerpo a reducir la frecuencia respiratoria y a introducir pausas naturales entre la inhalación y la exhalación, resulta muy útil practicar la respiración de caja [1].
La respiración no sólo tiene impacto en nuestro nivel físico, sino también en el nivel etérico de nuestro ser. Cuando respiramos, no sólo respiramos una mezcla gaseosa que contiene abundante oxígeno: también respiramos prana, la fuerza vital universal [2]. Los antiguos maestros de yoga estaban más interesados en este aspecto etérico de la respiración que en su aspecto físico. Prana es el elemento principal, la energía vital que distingue a los seres vivos de la materia inanimada. Desde una visión filosófica occidental, el prana se podría concebir como una idea del espíritu que subyace a la materia. Desde una perspectiva científica occidental, se trata de una radiación de unas características que nuestros instrumentos aún no son capaces de medir -aunque con la ayuda de la radiestesia sí se puede. Algunas de las formas de respiración que se proponen también están orientadas a aumentar nuestra ingesta de prana.
Además de las dos formas de respiración mencionadas anteriormente, algunas variantes muy beneficiosas para el organismo que resultan útiles útiles para diversas finalidades son la respiración retenida, la respiración de un minuto, el suspiro cíclico, o la respiración para enraizarte. También está esta serie básica de respiración, que incluye un conjunto de ejercicios que te permiten tomar conciencia de tu respiración.
¡Deseo que te resulten de utilidad!
Referencias
[1] Andrew Huberman podcast, "How to Breathe Correctly for Optimal Health Mood Learning and Performance". Transcripción en español.
[2] Dharma Singh Khalsa MD y Cameron Stauth, “Meditation as Medicine. Activate the Power of Your Natural Healing Force”, Ed. Atria, 2009.