La respiración completa consiste en los siguientes pasos [1]. El objetivo es llenar completamente los pulmones:
-
Ponte de pié o siéntate con la espalda recta. Puede ayudar el ponerte una mano sobre el ombligo y la otra sobre el pecho.
-
Inhala de forma continua por la nariz, llenando primero la parte baja de los pulmones. Tu abdomen empujará.
-
Llena la parte media de los pulmones, empujando hacia afuera las costillas inferiores y el pecho.
-
Llena la parte alta de los pulmones, levantando las costillas superiores y acercando ligeramente el abdomen.
-
Retén la respiración unos cuantos segundos. Esto permitirá el máximo contacto con las superficies alveolares, y resultará en una entrada de oxígeno óptima.
-
Exhala muy lentamente.

La Respiración Completa debería hacerse como un movimiento suave, continuo, y debería durar unos 2 segundos inhalar, y algo más el exhalar. Con práctica, la inhalación se puede extender a 5-10 segundos. Cuando hayas aprendido la técnica, seguramente la vas a encontrar placentera de forma natural.
Los beneficios de la Respiración Completa son [1]:
- Aumenta la calma
- Reduce las toxinas
- Incrementa la ingesta de prana
- Reduce la tensión física
- Mejora la oxigenación sanguínea
- Aumenta la consciencia de los actos inconscientes
- Sincroniza el ritmo de nuestra respiración personal con la vibración universal
Referencias
[1] Dharma Singh Khalsa MD y Cameron Stauth, “Meditation as Medicine. Activate the Power of Your Natural Healing Force”, Ed. Atria, 2009.