El suspiro cíclico se realiza de la siguiente manera: se inhala por la nariz lo más profundamente posible y, inmediatamente después, se realiza una segunda inhalación para intentar inflar los pulmones al máximo. Y luego se realiza una exhalación larga por la boca hasta vaciar los pulmones [1]. Si le queremos poner tiempo, intentamos exhalar en el doble de tiempo que al inhalar. Por ejemplo, llenamos los pulmos en unos dos segundos, damos un suspiro para acabarlos de llenar, y exhalamos durante cuatro a seis segundos. Y este proceso se repite durante unos minutos.

MM respiracion fuego

Según el profesor Andrew Huberman, se sabe que un solo suspiro fisiológico como el que acabamos de describir, realizado a cualquier hora del día y en cualquier circunstancia en la que uno se sienta estresado, física o psicológicamente, es la forma más rápida que se conoce, fisiológicamente comprobada, para reducir los niveles de estrés y restablecer la calma, porque restaura el equilibrio entre los circuitos neuronales simpático y parasimpático en tiempo real [1].

Huberman llevó a cabo un estudio comparando cuatro formas de reducción del estrés: la meditación, la respiración de caja, la hiperventilación cíclica -método Wim Hof- y el suspiro cíclico. Y la conclusión fue que todas las prácticas que exploraron, realizadas durante cinco minutos al día, redujeron el estrés, pero los suspiros cíclicos tuvieron el efecto más sólido y generalizado en la reducción del estrés, la mejora del estado de ánimo y la mejora del sueño [1].

De hecho, los suspiros fisiológicos no fueron descubiertos por Huberman, sino por fisiólogos en los años 30. Ellos descubrieron que "cuando las personas respiran con dificultad, acumulan dióxido de carbono en el organismo. Y aunque el dióxido de carbono es esencial para la vida, no conviene tenerlo en exceso. Y que las personas, tanto dormidas como despiertas, emitían un suspiro fisiológico de forma espontánea e inconsciente. Realizaban esta doble inhalación por la nariz y una exhalación prolongada por la boca. Esto no solo eliminaba el exceso de dióxido de carbono del sistema, sino que también reequilibraba la proporción de oxígeno y dióxido de carbono de forma adecuada" [1].

 

Referencias

[1] Andrew Huberman podcast, "How to Breathe Correctly for Optimal Health Mood Learning and Performance". Transcripción en español.